Hace un par de años me siento especialmente atraído por lo detenido en el tiempo. Esos objetos antiguos, esos lugares que perduran por siglos y que parecieran nunca van a dejar de existir. Buenos Aires, por suerte, mantiene unas cuantas reliquias.
Esta farmacia es una de las mejores preservadas que podemos encontrar en la Ciudad. Pese a estar en una Avenida tan concurrida, muy pocas personas notan su presencia.
